Recibe Antonio Gómez (El Loquillo) Premio Nacional de TV 2013

Recibe Antonio Gómez Premio Nacional de TV 2013

Recibe Antonio Gómez
Premio Nacional de TV 2013

Cuando en marzo de este año se reunió el Jurado del Premio Nacional de Periodismo José Martí de la Unión de Periodistas de Cuba, sus integrantes echaron en falta, entre los expedientes de los propuestos, el de un camarógrafo de larga trayectoria en la televisión cubana que sin dudas lo merecía. Cuando ya en la ceremonia de entrega de los reconocimientos le comenté  a Antonio Gómez Delgado el elogio de este grupo de colegas, con lágrimas en los ojos, me dijo: “ que ese jurado  haya pensado en mí ya es en sí el mejor premio”.(Tomado de Cubadebate)Así de sencillo, de noble, de desinteresado, es este profesional del lente, conocido en el gremio como El Loquillo, quien este 23 de octubre recibió el Premio Nacional de la Televisión Cubana 2013, junto al gran realizador de ese medio Roberto Ferguson, en ceremonia efectuada en el Memorial José Martí.

En la nota aparecida en el Portal de la TV cubana se reconoce que “ambos han educado, sin reservas, durante más de 40 años, a varias generaciones de realizadores, periodistas y camarógrafos.

“Comenzaron muy jóvenes, en este complicado y apasionante medio de difusión. Es por ello que para sus colegas, tiene una connotación especial que se les entregue el Premio a Ferguson y Antonio, como una manera de reconocerles tanto sacrificio y bondad, además de demostrarles agradecimiento y cariño. Llegue a ellos nuestra felicitación y alegría”.

Buscando en las páginas digitales cubanas, encontramos una hermosa entrevista que le hiciera la periodista Vladia Rubio, de la revista Bohemia, al distinguido hombre de la cámara televisiva, a propósito de su trabajo junto al Comandante en Jefe Fidel Castro.

Escribió Vladia “cuando el 8 de enero de 1959, aquel vendedor de periódicos, un flaco adolescente, se quedó con la vista fija en el hombre de verde olivo que desde la caravana saludaba a todos, no podía imaginar que, años después, una parte importante de su trabajo estaría tan estrechamente enlazada a esa gran personalidad del siglo XX.

Antonio Gómez Delgado era entonces solo un chiquillo de 14 años, y junto a la enorme impresión que le causara ver tan de cerca al líder triunfante, allá en la Virgen del Camino, recuerda ahora vívidamente cómo su madre, muy pobre, lo abrazaba llorando y le repetía “nos salvamos mi’jo”, “nos salvamos”.

Tampoco entonces tenía razones para suponer que con el pasar del tiempo nadie lo identificaría por Antonio, y ni él mismo respondería a veces por tal apelativo, porque para todos habría de convertirse en “El Loquillo”. Fue quizás después de la década del 60 cuando se ganó el apodo, porque en 1962 traspuso por primera vez el umbral del hoy Instituto Cubano de Radio y Televisión; cuatro años después sus hombros conocían del peso de una cámara, y ya en 1970 trabajaba para el NTV, “a partir de ahí me cambió la vida, y ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado.

“En realidad, yo he sido siempre muy activo, por eso me llaman así; pero es que mi trabajo me estimula, me anima mucho; siento lo que hago tan lindo, tan útil; y me ha dado la posibilidad de conocer tantas cosas que yo nunca imaginé, lo mismo en lo político, en el deporte… en todo yo he estado.”

“Con una modestia que conmueve, siempre mencionando a otros antes que a él mismo, El Loqui, como también le llaman, reconoce que ha tenido la oportunidad inigualable de permanecer cerca de Fidel en incontables e históricas oportunidades. Evoca las Cumbres, las visitas a países, sobre todo de Latinoamérica, pero no dice que, junto al líder, y sin dudarlo, ha compartido también la posibilidad de ser víctima de alguno de los cientos de atentados fraguados en su contra. Al mucho insistirle, menciona entre tales ocasiones aquella del año 2000, cuando Luís Posada Carriles pretendió con un explosivo de alto calibre hacer volar el paraninfo de la Universidad Nacional de Panamá, donde Fidel se dirigía al auditorio. El cámara se encontraba a solo metros del orador.

Al preguntarle Vladia cuál es la imagen que evocará de ese gran hombre… responde convencido: “La del hombre más humano que he conocido, la de uno de los hombres más grandes que ha dado la humanidad”.

El Loquillo, fue corresponsal de guerra en Nicaragua, en Panamá, y tuvo la oportunidad de filmar las negociaciones cuatripartitas para la paz en Angola., entre otras importantes coberturas periodísticas internacionales.

Cubaperiodistas saluda y felicita a ambos premiados y en especial, al siempre joven Loquillo, que todos sabemos está mucho más cuerdo de lo que algunos imaginan.

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