Ni pavo ni halloween : Cuba en la conciencia y el corazón de nuestra gente

Florida, 12 jun. – “En un pueblo solo  perdura lo que nace de él, y no lo que se importa de otro pueblo…¡Pues no vive próspera ni largamente pueblo alguno que tuerce su ruta de aquello que le marcan sus orígenes!..En virtudes, y solo sobre la base de virtudes, se alzan los pueblos nobles y respetables.”

Así lo sentenció el Apóstol de los cubanos José Martí, en una defensa insuperable de la cultura y la historia del pueblo cubano, las mismas que estamos convocados a ponderar y enaltecer por encima de los nuevos tiempos y de agoreros de allende los mares que invitan a traicionar todo cuanto nos salvó de la esclavitud y la barbarie.
Frente a la ola neoliberal y hegemónica que recorre el mundo, nos toca a nosotros, y sobre todo a los más jóvenes,   entender y comprender a tiempo la importancia estratégica de  valores sagrados para esta tierra como el  patriotismo, la solidaridad, el humanismo y  la fe inclaudicable en el triunfo de la verdad y la justicia, sin dejarnos confundir por el fuego fatuo del consumismo y las leyes ciegas de un  mercado capitalista que  enajena el ser humano y divide a los hombres en extremos de opulencia  o despojo total de los derechos más elementales.
Con todos, y para el bien de todos, Cuba y los cubanos debemos avanzar rumbo al futuro, bajo el amparo de la rebeldía legada por los mambises,  junto a la vergüenza de Agramonte, con la intransigencia  de Maceo en la Protesta de Baragüá y ungidos por el antimperialismo de Mella, de Guiteras y del resto de los héroes que cayeron por la independencia del yugo neocolonial.
Nuestro verdadero  camino transita por la preservación del sistema político que nació del asalto al Moncada, de la epopeya del yate Granma, de la Sierra Maestra, y del heroísmo de Playa Girón, en las cuales se consagró la única bandera que nos identifica desde los primeros gritos de independencia y libertad: la de la manigua redentora, la del triángulo rojo y la estrella solitaria que ilumina el horizonte del honor y la virtud sobre el odio y la desmemoria.
Cuba y los cubanos continuaremos fieles a la rumba y al son que nació en el monte, amantes de la música guajira y del  cerdo asado junto a la yuca hervida y el delicioso arroz congrí de las grandes ocasiones. Ni pavo, ni halloween, Disneilandia, el Día de Reyes, la bandera de las barras y las estrellas, ni la United States  of América, Ni Yes, ni Hello… pueden ni deben sustituir aquí al lechón en púa,  a la quimbumbia en el parque y el barrio de todos,  el Che en el pecho de nuestros muchachos, ni a las cuatro letras de Cuba en la conciencia, el corazón y la cabeza de nuestra gente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s