Comandante René de los Santos Ponce; hombre de la Revolución

Comandante René de los Santos. Foto: Archivo

Comandante René de los Santos. Foto: Archivo

Cien años se cumplen del nacimiento de un revolucionario que dedicó su vida a construir una Cuba más digna.

El 20 de diciembre de 1918, antes de finalizar la I Guerra Mundial, nació un hombre de la Revolución Cubana en el poblado de La Gallega, Bacuranao, municipio habanero de Guanabacoa. Este futuro revolucionario, René de los Santos Ponce, hijo de Ciriaco y Ramona, era el mayor de cuatro hermanos que trabajaban de sol a sol para dar de comer a la familia. Ciriaco labraba la tierra como trabajador agrícola, en la finca San Hipólito, donde aportó altos dividendos a sus dueños por una miseria.

René, quien creció en las condiciones difíciles de la época, se casó a los 19 años con Luisa Lilia Llerena Castellanos. Ese matrimonio se mantuvo hasta el 4 de abril del 2007, día en que René de los Santos falleció a la edad de 88 años. De esa unión, de amor y fidelidad, hubo tres hijos: Adalis, Norma y Elio.

A los 20 años fue a vivir a la barriada de Jesús del Monte y después en Luyanó, donde trabajó, primero en una cafetería para sostener a la familia, después como plomero, y posteriormente de chofer. Fue fundador del Partido Ortodoxo, y fiel seguidor del pensamiento progresista de Eduardo Chibás y luego de Fidel, en el Movimiento 26 de Julio. Se incorporó intensamente a la actividad política por un cambio real y justificado para la nación.

En noviembre de 1953 estuvo preso por sus actividades revolucionarias contra la dictadura del sátrapa Fulgencio Batista y sus opiniones a favor de los sucesos protagonizados por la Generación del Centenario en el asalto a los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo.

En julio de 1956 se entrevistó con Fidel Castro en México, luego de tensas gestiones y acciones para poder viajar a ese país. En ese encuentro, le fue asignado dirigir el Movimiento 26 de Julio en Guanabacoa, tarea que generó una intensa búsqueda de su persona por los agentes represivos de la tiranía, pero pese a todas las medidas adoptadas por el régimen nunca fue encontrado.

Dirigió la Huelga del 9 de Abril en el territorio de Guanabacoa, y para garantizar su seguridad se repliega en las Lomas de Minas, en Guanabacoa, hasta que pudo ser trasladado hacia el centro del país. Las fuerzas represivas, al conocer que se encontraba vivo, se dieron a la tarea de apresarlo, vivo o muerto. Pero ya era tarde, en mayo de 1958 es autorizado por el mando superior de la Revolución para dirigirse a la Sierra Maestra.

EN LA SIERRA

Se incorpora al Ejército Rebelde, precisamente con el inicio de la ofensiva de verano. Entre mayo y agosto participa en varias acciones y demuestra sus capacidades de combatiente y de dirección.

En agosto, después de rechazada la ofensiva enemiga, el Comandante en Jefe designa a René de los Santos como jefe de la Columna 10 René Ramos Latour, nombre que se le pone en honor de su compañero, caído en combate el 30 de julio de 1958 durante el rechazo de la ofensiva. Esta Columna se le asignó al iii Frente Mario Muñoz, al mando del comandante Juan Almeida Bosque.

Los combatientes de la columna y su jefe son despedidos por Fidel, Celia Sánchez y Paco Cabrera, el 30 de agosto de 1958. Fidel le había planteado a René que en Agua Revés serían abastecidos de zapatos y comida, porque casi todos salieron descalzos y el que llevaba zapatos los tenía en malas condiciones.

La tropa, mal armada y equipada, preocupaba a René, a lo que Fidel le planteó que las armas no serían muchas, pero en las cercanías de Santiago de Cuba podrían quitárselas al enemigo, y así se cumplió. También llevaba la encomienda del Comandante en Jefe de crear una Escuela de Reclutas para la preparación de combatientes para acciones futuras, tarea también cumplida con el mayor éxito.

René comienza la marcha rumbo a su futura ubicación con fiebre y un estado gripal muy fuerte. Fidel le recomendó que saliera después, cuando se repusiera, pero se impone mediante una detallada argumentación al jefe, y parte junto a sus hombres.

Durante la marcha, la Columna es azotada por el ciclón Ella. Al llegar a Agua Revés, el huracán se había llevado todos los alimentos que estaban almacenados en una cueva.

Durante los días de marcha, el desplazamiento de la columna tuvo como contrarios los caminos en pésimo estado, casi intransitables, y los informes desgarradores de los campesinos, pues se decía que había familias enteras desaparecidas como resultado de las condiciones meteorológicas y los desprendimientos.

Cuando arriban a la zona de operaciones asignada al oeste de la ciudad de Santiago de Cuba, la tropa, aún con el cansancio de 21 días de marcha, sale a combatir al enemigo. La columna libra diferentes acciones combativas en cooperación con la Columna 9, como fue el combate en el Puerto de Moya, donde se le ocasionó una importante derrota al contingente enemigo. Se cumple el objetivo de impedir que el ejército batistiano pueda ir en auxilio de las tropas sitiadas en Palma Soriano, acción que dirigía el Comandante en Jefe.

La Columna 10 cada día operaba más dentro de la ciudad de Santiago de Cuba y estrechaba el cerco e impedía la circulación de vehículos en dirección a Palma Soriano y a otras zonas, incluidas las vías marítimas.

Se realizaban incursiones a la refinería de la Texaco, donde se extraían grandes cantidades de combustible y se abastecían las fuerzas rebeldes de los tres frentes orientales, incluida gasolina para los aviones que ya operaban en la Fuerza Aérea Rebelde del ii Frente Frank País.

De los Santos estructuró la zona asignada a la columna; fueron creados los departamentos de Justicia, Café, Cacao y Ganado, Suministros, Comunicaciones, Viales y Construcciones Civiles, Educación, Transporte, Sanidad Militar, Educación, una Escuela de Reclutas y una incipiente Marina de Guerra Rebelde.

Por sus éxitos al frente de la columna 10, Hubert Matos, comandante de la Columna 9, le propone la idea de fusionar las dos columnas y hacer un frente independiente del mando del comandante Juan Almeida Bosque. Matos se propuso como jefe del Frente y a René de los Santos como segundo, dejando al comandante Almeida fuera del mando y metiendo una cuña entre el ii y iii frentes.

En consonancia con la postura revolucionaria de René y su fidelidad al Comandante en Jefe Fidel Castro, a los comandantes Raúl Castro y Juan Almeida, no lo acepta y pone en conocimiento de sus mandos superiores la artimaña, que se convertiría en alta traición de no haberse impedido.

El día 1ro. de enero de 1959, el Comandante en Jefe localiza urgentemente al Comandante René por la microonda y le ordena: «Tú sigues para el Moncada, dicen que Batista se fue, pero tú sigues derecho hasta el Moncada».

René fue el primer combatiente rebelde que entró al Moncada ese día, y se entrevistó con los altos mandos militares, incluido el jefe de la fortaleza.

Llegó a La Habana el 5 de enero de 1959, y le fue asignado que asumiera la Jefatura donde radicaba el Servicio de Inteligencia Militar; días después, por orden del Comandante en Jefe, se denominó Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde. Posteriormente fue nombrado jefe del Quinto Distrito Militar.

TIEMPOS DE NUEVA ENTREGA

Entre los años 1960 y 1961 estuvo al frente de una granja en Los Arabos, Matanzas, donde se encontraban los técnicos rusos agropecuarios; y cumplió con la orden de combatir en la lucha contra bandidos, en la Limpia del Escambray y, por supuesto, se le encomendó, ante la agresión mercenaria de Playa Girón, combatir al frente de un Batallón, misión que cumpliría con éxito.

Se gradúa en 1964 en el Curso Básico para Oficiales de Matanzas. En 1965 fue jefe de una gran unidad militar en Pinar del Río y posteriormente jefe de otra similar en Camagüey.

Resultó fundador del Partido Comunista de Cuba y elegido miembro del Comité Central en su Primer Congreso, hasta el Tercero; diputado de la Asamblea Nacional y ocupó el cargo de Jefe del Departamento de Revisión y Control del Partido, junto al Comandante Juan Almeida, hasta su jubilación en 1991.

Ya jubilado se mantuvo como militante del Partido, laboró y vivió por un tiempo en una finca del poblado de Arango en Guanabacoa, hasta que sus problemas de salud le impidieron continuar allí.

En el centenario de su natalicio recordemos su legado: ejemplo de tenacidad, cubanía y fidelidad a la Patria, al Partido, a Fidel, a Raúl y a su pueblo.

(Tomado de Granma Digital)

Anuncios

Una respuesta a “Comandante René de los Santos Ponce; hombre de la Revolución

  1. A quien le pueda interesa
    Estoy muy contenta de que se publique un articulo tan lindo e importante, pero a la vez un poco triste porque la persona o el Granma no mencionan una hija de José Rene de los Santos Ponce, hija reconocida con tantos recuerdos de su papà y los mismo derechos de sus hermanos.
    Gracias
    Atentamente
    Jeisy Isis de los Santos Martinez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s