Libros deslumbrantes que encargó Fidel: Una historia universal ¡hecha en Cuba¡

Libros deslumbrantes que encargó Fidel: Una historia universal ¡hecha en Cuba¡

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Habna, 14 jun.- Estaba de visita en casa de mi amigo Amaury Pérez cuando descubrí el tesoro. Sobre la mesa de la terraza, donde él y su esposa Petí suelen sentarse a leer y entusiasmar a los amigos con las más buscadas novedades literarias o musicales, reposaba, con marcador en las primeras hojas, un libro de dimensiones enciclopédicas: “Nueva Historia Universal”, tomo I, Historia antigua y medieval.

¿Y esto?, pregunté. “La maravilla”, respondieron a dúo, mientras yo intentaba repasar las casi 500 páginas de textos e imágenes del libro que me hubiera gustado tener en mis años de estudiante. Ahí estaba todo, o casi todo, lo que muchas veces tuve que buscar, decenas de textos y autores mediante, en los días de nervios y ansiedades que precedían a los exámenes, cuando, qué digo internet,  ni siquiera procesadores de texto teníamos.

Lo primero que me maravilló fue la síntesis, que no la simplificación (para nada), de acontecimientos fundamentales de la Historia, en recuadros, gráficos, fotografías a color. Luego, la periodización, que no se fija en determinados acontecimientos puntuales sino en el ascenso y declive de las relaciones de producción. Y más aún, la narrativa que coloca al mismo nivel y trata con idéntico respeto las culturas originarias de todos los continentes. Nuestras pirámides americanas no son menos trascendentes que las egipcias, ni los cultos y dioses orientales menos sagrados que los de occidente.

Me abracé a aquel primer libro como niño a juguete ajeno, pero no llegué a pedirlo prestado. Un no rotundo de sus dueños congeló mis palabras. “Son cinco tomos y de aquí sólo salen como herencia”, dijo Amaury.

Después supe que eran un obsequio del Dr Eduardo Torres Cuevas y que habían tenido una hermosa presentación en el Aula  Magna de la Universidad de La Habana el pasado 21 de abril, día en que cumplí 62 años y por varias horas me regalé ayuno de noticias, razón por la que debo haberme perdido el suceso editorial del año. Pero buscando los detalles en las notas periodísticas, archivadas por la gracia de internet, apenas supe más.

Así que me fui a entrevistar al Director del Programa Martiano y de la Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz, matriz de la editorial Imagen Contemporánea a la que debemos la impresionante edición de la Nueva Historia Universal, totalmente hecha en Cuba por grandes autores cubanos y que, por Torres Cuevas lo sabría, es una obra soñada y pedida por Fidel Castro. Una parte de su trascendental legado para la juventud cubana.

—P: ¿Qué osadía es ésta Dr, de hacer en Cuba una Historia universal?

Ante todo debo decir que la Casa de Altos Estudios es una institución universitaria que se dedica a la investigación, promoción y divulgación de la obra, no sólo histórica, sino cultural, del país.

Hemos hecho algunas obras que yo, realmente, agradezco al equipo editorial nuestro, por el empeño, por la modestia y sobre todo por la calidad con que trabajaron, editores, diseñadores, etc.

El proceso tiene una fase de investigación y una fase docente de tercer nivel y desde el principio vimos la necesidad de que todo tuviera una coherencia en sus publicaciones. Esto no podía quedar encerrado en los muros de la Casa o de la Universidad, debía tener un tener un público amplio. Eso dio origen a la editorial Imagen Contemporánea.

Lo segundo es que la Casa nunca se verá ni se ha visto a sí misma como un centro cerrado. Invitamos a los investigadores de otros centros, de otros departamentos, a que cooperen con nosotros en proyectos, muchos de los cuales son realizados por investigadores que no son de la Casa pero han trabajado para los objetivos que nos hemos trazado.

Y yo diría que la Casa ha tenido en los últimos años, dos obras que considero que, por su magnitud y la calidad de sus ediciones, han llegado a satisfacernos profundamente.

Una es la Historia de la Constituciones, en tres tomos, que se hizo al calor de la elaboración de nuestra Constitución. Eso nos llevó a la reconstrucción de todas las que rigieron en Cuba, desde la española de 1812, a la que le dicen La Pepa, hasta la Constitución actual. Ahí se trabajó con mucho cuidado en los ensayos introductorios, que los hicimos el Dr Reinaldo Suárez Suárez, de Santiago de Cuba y yo.

Pero hay que hablar aquí del trabajo del editor, Luis M de las Traviesas, viejo compañero de años con los historiadores y del diseñador Luis Gutiérrez. Ahí se produce un debate creativo. Las portadas no son casuales, no es lo que se le ocurrió al diseñador. Es un trabajo en equipo, que analiza el contenido que tiene que reflejar la portada. La portada en sí misma es parte del contenido del libro.

Hace alrededor de 20 años, el Comandante nos pidió, hablando con nosotros, dos cosas, con una de las cuales considero que todavía estamos en deuda, pero él estaba entonces muy interesado en los temas de Historia. En el país había interés por adquirir Historias universales, enciclopedias, etc. Y él lanzó el reto: ¿no éramos capaces de hacer eso nosotros?

Los compañeros del Departamento de Historia de la Universidad dijeron que sí y nosotros también. Se trataba de hacer una obra como nunca se había hecho en dos sentidos: sería la primera vez que se haría la Historia Universal que abarcara desde los tiempos más remotos hasta nuestros días. Esa obra requería especialistas por área, es decir, como puede verse en los créditos, hay siete especialistas involucrados (ver nota al pie) y quiero hacer un homenaje a todos ellos, porque el que menos tiempo lleva trabajando su tema, lleva 40 años.

No se trata de alguien que llegó a hacerlo. Llevan años puliendo, desarrollando, en la docencia, los contenidos que había que sintetizar en estos libros.

El libro era posible y creo que todos coincidimos en eso, porque teníamos a los especialistas. Nadie puede hacer una obra de esa magnitud sin especialistas con experiencia en el conocimiento, por impartir los contenidos.

Por otro lado, había otro reto muy importante: muchos hablan de que los libros de Historia no son atractivos, que los muchachos no los leen.

El reto estaba en romper ese esquema, hacer un  libro que fuera más atractivo para los jóvenes que para nosotros mismos y lo logramos. Muchos de los que ya los tienen me llaman y me dicen que sus hijos les han quitado algún tomo. Hemos logrado algo extraordinario: !los muchachos quieren leer el libro!

Y empiezan a enamorarse de la lectura de ese libro, en una época en que se lee más por internet y en soporte digital. Pero no es fácil leer un libro largo en teléfono, incluso en ebook…Cuando es un texto corto sí, pero no era el caso. Por tanto es un libro profusamente ilustrado. Mapas, a veces tú le dices al muchacho Damasco y no sabe dónde está Damasco. Había que hacer mapas y mapas atractivos. Y recuadros para resaltar acontecimientos fundamentales en textos breves.

Tanto el grupo que redactaba los textos como el que tenía que hacer la edición, coincidimos en que los libros debían ser muy visuales. Que las imágenes atraparan y llegar a los jóvenes con esa fuerza. Y los textos livianos. No  simplistas, todo lo contrario, pero sí que pudieran  llegar a un público más general, por no llevar lenguaje académico, que ya se sabe que cuando nos enredamos en él, hay muchas personas que pueden no entender por ser lenguaje científico.

Inicialmente pensamos hacerlo en cuatro tomos, hasta llegar a la II Guerra Mundial, porque después viene la Guerra Fría que tiene un resultado que ya conocemos y ese final del campo socialista crea otra época. Pero después de pensarlo mucho, se decidió hace la quinta parte, desde 1946 hasta el año 2008.

El otro reto es que la Historia Universal fuera con la visión desde el Tercer Mundo. Eso, para nosotros, era la clave de una Historia Universal hecha en Cuba. No era repetir la forma como está estructurada la Historia Universal desde el primer día, porque ahí y eso puede verse en los últimos seriales y películas, la apología a las monarquías, a una fastuosidad, que jamás se explica de dónde proviene.

El Tercer Mundo es el que tiene que hablar y contar su historia para poder entender lo que está pasando ahora mismo: desde cómo vaciaste Honduras y por qué las migraciones actuales, por ejemplo. Esa comprensión del mundo era la que nosotros teníamos que dar: el mundo visto desde el Tercer Mundo.

Siempre he sido gramsciano en esas cosas. Gramsci  decía en una de sus cartas “lo único predecible es la lucha”. Cambia el escenario, cambian las circunstancias, el mundo siempre ha tenido momentos de auge de corrientes facistoides que tienen su explicación. El secreto es no darse por vencido, aunque el costo, para los que asumimos ese reto, es muy alto.

Estamos enfrascados en una lucha que otros no quieren librar.

Como digo a mis compañeros: al principio yo luchaba por el triunfo del bien. Ahora lucho porque el mal no triunfe, para que un día el bien pueda triunfar.

Un libro de cultura

Ese libro tiene apenas mes y medio aquí. Es un libro muy costoso, con papel mate triple capa, para que puedan resaltar las imágenes. Y las letras a un puntaje que favorezca la lectura. Para que se lea con placer. Como decía Martí “leer es crecer, pero es también placer”. Y hay que convertirlo en un placer. Y además, estás cultivando tu propia cultura.

A veces hablamos de la Cultura, pero, con un desconocimiento de la Historia Universal, ¿de qué Cultura estamos hablando? Con elementos sueltos, sin conexión alguna, ¿cómo construyes una cultura real?

Podemos hablar de Silvio, pero también de Mozart, de Matamoros, pero también de Shostakóvich, no son antagónicos, complementan un universo. Pero eso hay que cultivarlo, no nace espontáneamente. Tú vas cultivando un gusto musical o literario en la medida en que vas adentrándote en él. Es mucho lo que hay que llevarle a la gente. Y creo que esta historia universal contribuye mucho a esa base cultural que, si la sembramos desde la juventud más temprana,  puedes tener una juventud ilustrada.

A tal punto creo en esto que te digo, que este libro no es un libro de historia. Es un libro de Cultura. Cómo surge el alfabeto, las diferentes formas de hacer las construcciones, los gustos, tanto en el vestir como en otras normas. Que la gente no vea la historia como la acción netamente sino como el devenir de la política como resultado de la cultura.

—P: ¿Esta Historia Universal sólo podrá leerse en el formato tradicional?

Hemos apostado por todos los soportes. El libro de papel va a ser difícil que desaparezca, pero parece que va encarecerse más aún (ya es caro) y disminuirá sensiblemente. Todo el mundo no podrá acceder a su limitada edición impresa.

Entonces nos  reunimos con los directivos de Cinesoft, Mundo Latino, GeoCuba, para reproducirlo en todos los soportes, que puedan verse en todos los formatos posibles.

Vamos a ampliar el libro en cosas que podemos ampliar, pero la multimedia apoyará todo tipo de búsqueda. Hay que estar a la altura del momento que vivimos, de la Ciencia y la tecnología, hasta donde podamos llegar. Cada formato tiene ventajas y desventajas. Vamos a aprovechar todas las ventajas.

De inmediato hay edición en PDF, en ebook y en multimedia.

—P: ¿Cómo una familia puede adquirir estos libros o será sólo para bibliotecas por ahora?

Lo inmediato: estos libros estarán en todos los preuniversitarios del país, en las principales bibliotecas, al menos en las 30 más importantes, en todo el sistema de la Cultura, las escuelas de Arte y lo van a tener también las Universidades.

Es un libro no sólo para los que estudian Historia. Un  ingeniero necesita conocer esa cultura. Otra parte de los libros será puesta a disposición del público. Y quizás haya que ir pensando en una segunda edición.

Ya tiene una demanda que supera lo que imaginamos. En El Salvador tiene gran interés en adquirirlo. Y podríamos editarlo en otros países, pero quiero que todas sean ediciones cuidadosas cómo ésta, por el valor que aporta el conjunto.

Te hablé del libro de las Constituciones y de éste. Hacerlos  era cumplir con Fidel, teníamos ese compromiso. En ello hay que destacar todo el apoyo que hemos recibido de las autoridades del país, particularmente del Presidente Díaz-Canel que en cierta medida es la continuidad del interés de Fidel.

El próximo paso que vamos a dar tiene que ver con que nosotros concebimos esa Historia Universal unida a la Historia de Cuba. Ahora habrá una edición probablemente en tres tomos que no vamos a llamar Historia de Cuba, porque el término restringe un poco la idea de  lo que queremos y por otra parte porque se ha usado bastante para distintas cosas.

Ese libro se va a llamar Memorias de la nación cubana. Tendrá la misma estructura, las mismas características, pero ya verán. Será también una historia amena, buscando el encanto de contar. Tú tienes memoria porque estás viva, la historia presente forma parte de tu historia, debes vivir el presente con memoria.

La falta de memoria es una desgracia que ha llevado a ciertos desastres en América Latina. Muchos jóvenes hoy no conocen nuestra historia. Unos conocen una versión equivocada y otros la imaginan como se les ocurre. Esta será la memoria de la nación. Tu memoria. Y ya está a punto. Ya sale para imprenta.

(CubaDebate)

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