10 de octubre en Cuba: ara, no pedestal

El 10 de Octubre de 1968 por primera vez los cubanos tomamos las armas para levantarnos contra el dominio opresor de una potencia extranjera que durante siglos esclavizó la Patria, saqueó sus riquezas y privó a todo un pueblo de la libertad y los derechos sagrados del ser humano. Fue en medio de aquella clarinada mambisa cuando juramos para siempre defender la dignidad del hombre y la independencia de la nación al precio que fuera necesario.

Transcurrieron 153 años desde entonces y aquí estamos de pie, con la misma rebeldía de Carlos Manuel de Céspedes y el resto de los patriotas que renunciaron alinterés personal y a las comodidades de la hacienda y de la cuna para fundirse con las masaspopulares en la guerra independentista contra el dominio colonial español en Cuba.

Aquí estamos, con las banderas de la unidad y el humanismosembradasal pie de la tumba sagrada de los héroes que nos regalaron la libertad y nos enseñaron que la Patria, como la definió José Martí,es “comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas”.

Aquí seguimos, rindiendo tributo a Antonio Maceo, a Máximo Gómez, al Apóstol de la independencia José Martí, y a todos los que alzaron el machete redentor en la manigua mambisa. Continuamos por la senda antiimperialista y ejemplar de Julio Antonio Mella, de Rubén Martínez Villena, de Camilo Cienfuegos y del Che Guevara, junto a muchos otros de la generación antimachadista y del Centenario, conFidel Castro al frente, como guía indiscutible del pasado y del presente.

La actual coyuntura, marcada por una mortal pandemia sin precedentes en la historia del mundo y recrudecida en nuestro suelo a partir de las carencias y limitaciones derivadas del injusto y criminal bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos,nos exige sacrificiosa la altura de aquellos que se lanzaron a los campos el 10 de Octubre.

Nos demanda enfrentar, con la fuerza de la verdad y de nuestras leyes,a cualquiera que pretenda mancillar, con actos de odio, traición y hostilidad, la tranquilidad de un pueblo heroico, conocedor de la sentencia martianaque nos recuerda que “La Patria es ara y no pedestal”.

De igual manera, la impronta del 10 de Octubre sería la primera inspiraciónpara rechazar y liquidar cualquier agresión extranjera al suelo cubano, como lo hicimos en la epopeya de Playa Girón, sin olvidar cada uno de los encargos internos en busca del mejoramiento de la calidad de vida y la concesión de los sueños colectivos o de cada niño, hombre y mujer nacido en la llave del Golfo.

Pero no es la guerra nuestro deseo actual ni la aspiración para el futuro. Somos un país de paz y de resistencia.Vivimos orgullosos de las conquistas y valores de la Revolución y avanzamos por la ruta del triunfo contra la COVID-19 con vacunas propias, surgidas de la inteligencia y el altruismo de nuestros científicos, para salvarnos todos y para multiplicar el bien de todos, incluso más allá de nuestras fronteras.

¡Para eso sirvió el 10 de Octubre de 1968: para forjar la conciencia independentista y soberana de un pueblo heroico que jamás soltará las riendas de su propio destino para dejarlas enmanos de imperios y lacayos; un pueblo solidario,valiente y agradecido, cuyo grito de intransigencia se escucha hoy más alto que nunca: Independencia o Muerte, Socialismo o Muerte; Patria o Muerte, venceremos!

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s