Atrévete a la aventura: Guía para excursionistas novatos

Atrévete a la aventura: Guía para excursionistas novatos

La Habana, 8 ene.- 😊 Nunca se puede subestimar lo intrépida que puede ser la juventud. No lo digo por nada malo, sino por experiencia propia.🚶‍♀️🚶‍♂️Sólo a un grupo de seis jóvenes se les ocurre subir La Gran Piedra ⛰️, 14 kilómetros de carretera incluidos, con un solo pomo de agua, a la mitad por cierto y una jaba con 20 galletas zocatas.

😅 Pues así lo hicimos y llegamos, aunque por el camino casi llamamos a un SIUM. Ese día me di cuenta que hay momento que te marcan la vida. Experiencias que expanden tus sentidos y te hacen apreciar pequeñas cosas.  El excursionismo es una de ellas, ya sea escalando una montaña o acampando cerca de un río, esta actividad te atrapa, no importan las circunstancias.

Hay personas a las cuales el excursionismo, más que cambiarles la vida se ha convertido en una forma de vivir. Algo así le pasa a Miguel Alfonso Sandelis, a quien todos lo conocen por su segundo apellido, él recuerda sentir afición por los ambientes naturales desde niño. “En mi barrio había placeres y jugábamos a hacer campamentos, me encantaba subirme en los árboles y mi preferencia en las vacaciones era irme con mi familia al centro turístico Guamá y desde allí recorrer en bote los esteros que tiene la Laguna del Tesoro”, rememora.

Sandelis dice que tiene “el bichito por dentro”, ese que te lleva a la ventura y a disfrutar de la naturaleza. El excursionismo –comenta- es un modo de recreación sano y formativo. Permite conocer lugares extraordinarios de la geografía cubana, a la gente que vive en sitios alejados de las grandes ciudades, a lugares históricos enclavados en sitios naturales, a ciudades y poblaciones de otras provincias. “Es una modalidad recreativa propicia para la formación de valores como la fuerza de voluntad, la solidaridad y el espíritu ambientalista”.

En el año 2013, se crea en Cuba el Movimiento Cubano de Excursionismo (MCE), que aglutina a excursionistas de varios sectores y provincias, aunque con mayoría en La Habana. Sandelis nos alerta que no es correcto decir que este Movimiento aglutina a todos los excursionistas cubanos, porque “hay muchos grupos de jóvenes que salen de excursiones de manera espontánea, sobre todo los estudiantes universitarios”.

Aunque sin dudas el MCE hoy marca pautas por su alcance, sistematicidad y modo de hacer. De acuerdo con la valoración de este amante de lo natural sus potencialidades están en “la organizamos en cada excursión, qué métodos, acciones y valores promovemos. Todo lo distribuimos equitativamente, promovemos la solidaridad, el cuidado del medio ambiente, el patriotismo a través de las visitas a lugares históricos, la fuerza de voluntad y, en fin, un sistema de valores que sacar a relucir lo mejor del ser humano”.

Compartimos con ustedes lo que nos comentaros algunos de los integrantes de este movimiento, espero que esto los motive a emprender sus propias aventuras. 

  1. ¿Cuál fue el primer lugar al que te fuiste de excursión?

Sandelis: Fue a la presa La Coronela del municipio Caimito, al terminar el décimo grado. Fui con amigos de mi hermano del preuniversitario y acampamos en una lengua de tierra que penetra en la presa. No obstante, ya yo había tenido un precedente que es el mayor esfuerzo físico que he hecho en mi viva: una caminata de 62 kilómetros durante toda una madrugada por el municipio Quivicán y otros territorios aledaños, cuando tenía 14 años.

Fue una caminata de jóvenes adultos, salvo cinco estudiantes de mi secundaria básica en el campo, entre los que me encontraba.

Delvis Toledo De la Cruz: El primer gran viaje que dio inicia a las aventuras de nuestro grupo de mochileros “CamminUs”, fue en noviembre de 2015, en el Altiplano de Topes de Collantes. Fue allí donde estrechamos los lazos que hasta hoy jamás se han roto.

Rogelio Carmenate: En el 2016, hice mi primera acampada en Canasí con un grupo de excursionismo Camping Cuba, que pertenece al  Movimiento Cubano de Excursionismo.

Ernst DerWanderer: Mi primera excursión fue una de las acampadas de la escuela cuando estaba en la Primaria, a una de las unidades militares de Alamar. Excurisión real, de subir alguna loma o algo, sería la loma del Taburete, a donde fui por primera vez en 2014, en una actividad organizada por el CITI, parque universitario con el MININT donde yo trabajaba por aquel entonces, pero eso fue un evento de pasa día, sin pernoctar ni nada. Con el MCE, me uní por primera vez en Octubre o Noviembre de 2015, para subir el Pan de Guajaibón (si no me equivoco, esta fue la 4ta Acampada del MCE). Esta excursión fue de 2 días y me encano el ambiente del grupo.

  1. ¿Qué no puede faltar en la mochila?

Sandelis: Los envases para cargar agua, el envase para comer, una cuchara, un cepillo de dientes, la tienda de campaña o nylon que te permitan dormir protegido de la lluvia, la ropa para protegerte del frío y una luz para alumbrarte de noche. Hay otras cosas que son indispensables para el grupo y son repartidas entre sus integrantes para ser cargadas, como son los calderos, los machetes, una cuerda y los utensilios para cocinar.

Delvis Toledo De la Cruz:  En la mochila no pueden faltar varias cosas: entre ellas es imprescindible un minibotiquín para situaciones de emergencia; dígase curitas, medicamentos básicos, dipironas, advil, etc. Además, no debe olvidarse jamás una linterna o farolito, al final de la jornada siempre habrá q usarlo.

Rogelio: No puede faltar agua, una fuente de luz o algo para hacer fuego. Llevar cosas para cubrirte de la lluvia o del frío. Con el tiempo uno de se va haciendo de casa de campaña, sacos de dormir y otras cosas.

Ernst DerWanderer: En la mochila… yo diría que eso depende del tipo de excursión y su duración. Nunca he participado en una guerrilla de monte que dure más de 5 días (sé que algunos grupos del MCE a veces hacen guerrillas de verano de hasta 15 días).

Si la excursión es de solo 1 día, te diría que en la mochila tiene que haber agua y algo para picar (con unas galletas o pan o maní molido tienes el mínimo). Si la excursión durará más que eso, el paquete de comida debe incluir entonces también arroz o espaguetis para cocinar, con algo de proteínas; y también resulta necesario algún cuchillo o navaja, algunos medicamentos o kit de primeros auxilios, algo para cubrirse de la lluvia, etc.

Pero creo que algo que siempre debe tener la mochila es un nylon grande como «capa impermeable interna», donde se guarden las cosas. De modo que incluso si se moja la mochila, la ropa, comida, y otros elementos, permanezcan secos. Y en mi experiencia, tener cordones de zapatos extra (reciclados) en la mochila, puede ayudar de muchos más modos que los que uno imaginaría fácilmente.

  1. ¿El mejor lugar dónde has acampado?

Sandelis: El río Jaguaní, el río más lindo del mundo, el mayor afluente del Toa. No obstante, me atrae más el propio Toa por los retos que impone.

Delvis Toledo De la Cruz:  Desde 2015 hasta hoy hemos estado en fantásticos lugares. Con especial énfasis recuerdo nuestra acampada en la margen del lago intramontano Hanabanilla, durante 2019. La excelente luna, la brisa nocturna y el ambiente apacible del lugar propiciaron que esté entre los mejores recuerdos.

Rogelio: Por la vista que tenía el lugar, el mejor ha sido la cima del Pan de  Guajaibón a 700 metros de altura, la mayor  elevación del occidente de Cuba.

Ernst DerWanderer: La excursión que recuerdo más gratamente fue en octubre de 2016 al Pico San Juan. Fue organizada por el MCE como plan alternativo a un viaje a la Sierra Maestra, porque un huracán había desolado la región oriental, y solo participamos 22 personas. Duró 3 días y fue muy interesante. Teníamos planes de llegar a la cima del pico el domingo en la tarde, pero a causa de perder la ruta varias veces, tuvimos que acampar de nuevo esa noche y arribar al San Juan el lunes a media mañana.

  1. Prefieres ir de excursión con un piquete grande o chiquito

Sandelis: Prefiero las dos variantes. Un piquete grande ofrece las posibilidades de conocer y relacionarte con más gente en lugares tan extraordinarios. Un grupo chiquito ofrece más movilidad, más facilidad para la organización y la consecución de las metas. Lo digo desde la perspectiva de quien ha dirigido grupos excursionistas grandes y chiquitos

Delvis Toledo De la Cruz: Sin dudas, prefiero que no sea un grupo demasiado grande: compartir entre 5 u 8 mochileros es mucho mejor. La logística del viaje se organiza mucho mejor.

Rogelio: He salido con grupos de ambos formatos y con todos se disfruta, pero es grupos de 15 a 20 personas se logran lazos de amistad más estrechos y también de convivencia. A la hora de repartir las tareas, cocinar y buscar leña se hace más fácil con menos personas.

Ernst DerWanderer: En mi opinión, la regla de oro ronda entre 15 y 30 participantes. Pero la verdad, no tengo una preferencia bien marcada. Si bien en un grupo muy grande, la organización se hace mucho más difícil, hay más chance de conocer gente, aunque con tanta gente, es también muy difícil compartir lo suficiente con todos los participantes. Por otra parte, con un grupo muy pequeño, las interacciones personales se pueden hacer un poco aburridas.

  1. Si tuvieras que mencionar tres tipos de personalidades que destacan dentro de un grupo de excursionista ¿cuáles serían?

Sandelis:

  • El solidario
  • El carismático
  • El osado

Delvis Toledo De la Cruz:  En primer lugar: ser risueño; la gente que se ríe y disfruta, tiene todas las de ganar. En segundo, soy fan de la gente optimista. Y en tercer lugar, adoro también a los mochileros que son respetuosos con todos, no solo con el medio ambiente, sino con las decisiones que se toman el colectivo

Rogelio: Siempre están los veteranos que son los que ya han visitado el lugar o han leído las crónicas de los que antecesores o lo han estudiado. Están los novatos que van con maletas de rueditas y zapatos inadecuados, no tienen tiendas de campaña. Están también los que no ayudan en nada, los holgazanes.

Ernst DerWanderer: Hay gente competitiva que quiere imponerse metas y cumplirlas, a veces, intentando cumplirlas antes que otros. Otros ávidos de nuevas experiencias; de conocer cosas, gente, y lugares nuevos. También destacan los que tienen facilidad para el liderazgo: ideas proactivas, facilidad para hablar al público, y deseos de tomar la iniciativa (o al menos si nadie más lo hace); los jaraneros, que no pueden faltar nunca y mantienen el espíritu juvenil y divertido incluso en los momentos más difíciles o de mayor agotamiento.

  1. ¿Qué lugar sueñas visitar?

Sandelis:  En mi vida de más de alrededor de 40 años haciendo excursionismo, he tenido prioridades que he ido venciendo, y entonces han ido surgiendo nuevas prioridades no tan renombradas como las anteriores. En estos momentos me faltan por alcanzar tres máximas elevaciones de provincias: las Tetas de Managua en La Habana, la Sierra de Jatibonico en Ciego de Ávila y las Alturas de Cañada Honda en Las Tunas. También me gustaría conquistar el pico Galán, aunque no sea la mayor elevación de Guantánamo.

Delvis Toledo De la Cruz: Me encantaría visitar -en nuestro país-, el sur de Granma. Ese rinconcito especial que se llama Marea del Portillo y el Parque que está adyacente a él. Además del sueño de visitar a todos los faros cubanos y tomar imágenes desde sus cimas. En otro país, adoraría visitar las cataratas de la Isla Sur de Nueva Zelanda.

Rogelio: Me encantaría visitar la zona de Guantánamo, los ríos que atraviesan la provincia, algunas elevaciones como El Yunque y la zona de Baracoa.

Ernst DerWanderer: De Cuba, tengo pendiente el Pico Cristal. Desde que me uní al MCE, se han organizado 2 excursiones a Holguín para conquistarlo, y ambas ocasiones, algún problema temporal de salud me ha impedido participar 🙁. Además de este, desde hace años deseo visitar la Isla de Pinos. De fuera de Cuba… bueno, la lista sería tan amplia que ni he pensado en organizarla

  1. ¿Qué consejo le darías a un excursionista novato?

Sandelis:  Que lleve zapatos usados, que proteja con nylon la ropa con la que va a dormir, que no deje que la psiquis venza al físico y que tenga presente que siempre hay reservas en uno para vencer las metas más osadas.

Delvis Toledo De la Cruz:  Un consejo básico: que jamás se esfume el bichito de la curiosidad.

Rogelio: Echar solo lo necesario en la mochila y no cosas que a la larga no vas a necesitar, porque ese peso te hace sufrir durante todo el trayecto.

Ernst DerWanderer: A un excursionista novato le sugeriría que aproveche cada oportunidad; que disfrute del ejercicio, de las vistas, y del factor social con su grupo; que sea ambiental y socialmente conciente: evitar afectar negativamente a las personas y medio de los lugares que visite; Y muy importante, que en su primera excursión, no intente seguirle el ritmo a Sandelis al subir una loma… puede terminar sentándose más de lo necesario para recuperar el aliento 😃

***

Hoy en Cuba Joven nos pusimos un poco aventureros y después de darle mucho taller al tema nos dimos cuenta que a nosotros también nos va esto del excursionismo y la aventura. Aquí están las pruebas…

Rogelio Carmenate, diseñador.

(CubaDebate)

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